Jueves, 2 de noviembre

Un amigo me preguntó el otro día si la gente se comporta diferente por culpa del diario. Él acababa de pedir un enorme batido de chocolate y tenía miedo de que fuera a contarlo y que, de algún modo que se me escapa, eso fuera a dejarle en mal lugar. La verdad es que no he notado cambio alguno, aunque me cuido de no contar nada que pueda comprometer a nadie o de ser indiscreto con algunos nombres.

Aunque el diario fuera totalmente privado, escondido en un cajón y cerrado por siete llaves, creo que no sería capaz de escribir todo lo que pienso. Hay un pudor muy íntimo, quizás un complejo, que me impide tocar algunos temas, meterme en determinados territorios. La honestidad absoluta es terrorífica, insoportable. Es, pues, un diario anómalo. Para empezar es público, a la luz del día, con omisiones, irregular, contaminado por la actualidad, pero ahí vamos.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s